​Diferenciando la fuerza y sus manifestaciones

¿Qué es la fuerza muscular? O mejor dicho, ¿cómo puede mejorarse? Es una pregunta que aunque parezca sencilla, puede tener muchas respuestas. Sin embargo, pocos profesionales diferencian la fuerza con la manifestación de la fuerza muscular.

En realidad, la única manera de medir únicamente la fuerza que un músculo es capaz de generar es en aquel gesto en el que la coordinación intermuscular, que al menos controle la estabilidad articular, esté prácticamente ausente. Como esto es imposible, lo único que podemos hacer es minimizar el efecto gestual midiendo de manera isométrica y monoarticular la fuerza de un músculo específico (incluso en esa medición, el sistema nervioso activa los músculos antagonistas para mantener la estabilidad articular). Cuanto más complejo es el movimiento, más interviene la parte gestual la cual es susceptible de aprenderse, pero no es la parte de mejora de fuerza que buscamos, ya que no es “universal”. Es decir: es totalmente dependiente del contexto, y no es extrapolable a otros gestos, mientra que la fuerza muscular o la mejora del tejido muscular sí.

Por lo tanto, cuánto más simple un movimiento es, más se estimula el tejido muscular, y menos dependiente es la mejora al gesto realizado. Esto significa que aquellos entrenamientos con movimientos muy complejos mejorarán mucho ese gesto, pero poco el tejido muscular. ¿Cuál es nuestro objetivo: ser muy rápidos haciendo sentadillas o mejorar nuestras acciones diarias? Poca transferencia tendrá un levantamiento olímpico en tu vida diaria.






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