¿A qué esperas para cambiar de hábitos?

Todos tenemos objetivos. A veces son cosas materiales, a veces están relacionados con sentirnos mejor con nuestro cuerpo, con tener más tiempo libre, con resultados en el ámbito profesional, en el personal… Cada cierto tiempo, normalmente coincidiendo con la entrada de un nuevo año, o con el final de las vacaciones de verano, planteamos esos (u otros) objetivos, y nos juramos a nosotros mismos que los vamos a conseguir; esta vez sí!

¿Cuál es el problema entonces? El problema es que muchos de esos objetivos requieren un cambio de hábitos. Y los hábitos son eso; cosas que hacemos habitualmente, con lo cual no podemos cambiarlas de la noche a la mañana. Me encanta lo que explica Matt Cutts sobre el cambio de hábitos en este vídeo de 3 minutos.



Y es que 30 días es el número mágico. Piénsalo un momento. Cada día, al despertarte desayunas un café con leche y algo de bollería, desde hace MUCHOS AÑOS. El simple hecho de plantearte que tienes que cambiar ese hábito para siempre, es un reto tan grande, que al cuarto o quinto día, acabas claudicando. La montaña es tan grande, que no llegas ni siquiera a ver la cima.

30 días es una montaña mucho más pequeña. Es asequible. Hará falta fuerza de voluntad, pero mucho menos. Nuestro cerebro (que es el que manda, no nos engañemos) no percibe una gran agresión, con lo que no opondrá tanta resistencia. Alguno pensará que si lo importante es que la montaña sea pequeña, mucho mejor empezar con, por ejemplo, 7 días. Error. Lo bueno de los 30 días es que cuando hayan finalizado (muchas veces incluso antes), podrás percibir CAMBIOS evidentes. En 7 días no da tiempo a cambios grandes.

Lo que acaba sucediendo al finalizar esos 30 días es que, has conseguido generar un nuevo hábito, por lo que ahora lo que cuesta es volver al anterior. En la mayoría de ocasiones, además con resultados positivos que todavía te refuerzan más para seguir. Ya has subido la montaña. Ahora, a elegir otro nuevo hábito para cambiar!! Aquí van algunas claves para el cambio de hábitos:
 

  • Poco a poco se avanza más lento, pero seguro. No intentes cambiar 7 hábitos a la vez, o te volverás loco. Prueba con uno para empezar.

  • Cambiar un hábito no siempre implica añadir algo nuevo. En muchas ocasiones tiene que ver más con quitar algo (ver menos TV, ingerir menos azúcares…).

  • Hay hábitos que potencian cambios indirectos. Por ejemplo, cuando hacemos ejercicio, tendemos a comer un poco mejor. Es como si no quisiéramos fastidiar lo que tanto esfuerzo nos ha costado. Aprovéchalo!

  • Se coherente con el reto que te planteas. Pasar de no hacer nada a entrenar 7 días a la semana es poco razonable. Quizá con 2- 3 días a la semana sea suficiente. La clave es cambios pequeños, pero sostenibles, como dice Matt.

  • Aprovéchate de internet y las redes sociales. No hay nada como anunciar públicamente el compromiso con algo, para conseguirlo. Cuando la fuerza de voluntad flaquee, el miedo a fracasar públicamente vendrá a rescatarte.

  • Una vez hayan pasado esos 30 días, puedes permitirte ciertas licencias. A mi me encantan los dulces, y un día a la semana me permito ciertas licencias con la comida. A mi “coco” le va muy bien no tener la sensación de “privación”. Pero sólo un día, eh?


Y ahora… ¿a qué esperas? Elige un hábito para cambiar y date 30 días. Estaremos encantados de que nos cuentes los resultados!
 






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