Entrena cardio entrenado la fuerza

Protraining nos llaman en numerosas ocasiones clientes preguntándonos: y el cardio, ¿cómo lo hacéis? Y nosotros les decimos: vas a hacer el mejor cardio que existe, y es llevando tu cuerpo a una alta intensidad.

Creemos que el ejercicio de baja-media intensidad es algo que debe ir complementario al trabajo de fuerza. Nada más lejos de la realidad. Si tenemos dos sistemas, anaeróbico y aeróbico, ¿por qué utilizar interminables horas utilizando sólo uno? ¿No sería mejor entrenar de tal manera que pudiésemos trabajar ambos sistemas? Y lo mejor de todo, es que no es nada difícil. Sólo se necesita trabajar a alta intensidad.

El primer concepto que debemos tener en cuenta es que los músculos son el motor del cuerpo, no el corazón. Su trabajo va a influir directa e indirectamente sobre los otros sistemas. Por lo tanto, nos debemos centrar en el trabajo muscular, y no tanto en las pulsaciones o el sudor (éstas son consecuencias indirectas del trabajo muscular y de la termorregulación corporal).

El segundo concepto es que el combustible para ese motor, la glucosa, se convertirá en piruvato, el principal protagonista. Hasta que llega a ser piruvato, el trabajo puede considerarse anaeróbico, mientas que a partir de él, se considera aeróbico. Por lo tanto, existe una manera de trabajar todo el circuito, y es a través de esta vía. Sólo con un trabajo de fuerza, estimulando las fibras al máximo, conseguimos hacer trabajar esta vía, y no montados en una bicicleta.

Por último, es el tiempo necesario. Mientras que para quemar una cantidad determinada de calorías necesitamos estar encima de una bicicleta durante mucho tiempo, la deuda de oxígeno (derivada del uso de la vía del piruvato) acumulado, hace trabajar la vía aeróbica horas después del entrenamiento sin estar haciendo nada. Podemos hacer cualquier otra actividad.

¿Aún no crees en los beneficios de la alta intensidad?






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