Flexibilidad y movilidad articular

Se suele asociar la mejora de la flexibilidad y movilidad articular a los estiramientos pasivos: estiramientos musculares con resistencia externa, dejándose vencer por ella sin ningún control activo de nuestro sistema nervioso.

Según las bases de fisiología muscular, sabemos que los músculos son viscoelásticos, es decir, vuelven a su posición inicial después de sufrir una deformación (como un estiramiento). Entendiendo esto, pierde sentido estirar nuestra musculatura pretendiendo que se alargue, ya que cuando acabemos ese estiramiento pasivo, nuestro tejido muscular volverá a la misma forma que tenía anteriormente. Decimos "por suerte", ya que de no ser así, habríamos provocado una elongación muscular o rotura, lesionándonos. Además, nos interesa tener la máxima movilidad en cada articulación, pero con control, en cada punto del rango. ¿De qué me sirve que con ayuda (ayuda puede ser que el suelo o la pared me ofrezca resistencia, no tiene porque ser otra persona que nos asista) pueda llegar a tocarme la punta de los pies con las piernas estiradas, sentado en el suelo, si luego no soy fuerte en todo el rango? Pues lo más probable es que pierda estabilidad, lesionándome cuando un día haga una zancada larga en Ia vida diaria o practicando cualquier deporte.

¿Entonces, cómo mejoramos nuestra flexibilidad y movilidad articular? Antes de todo, debemos entender que la flexibilidad se compone de: la estructura y la fuerza muscular. En la estructura no podemos intervenir porque cada persona tiene una forma ósea determinada que sin cirugía no se puede modificar. Entonces, lo único que nos queda es el trabajo de fuerza en los músculos que movilizan cada articulación, lo que nos dará más rango de movimiento (Range Of Movement: ROM).

Hay que tener en cuenta que la movilidad articular se incrementa con el ejercicio y bajo dos condiciones: una, que el ejercicio sea realizado en un rango de movimiento completo; y dos, que la resistencia esté presente cuando la musculatura alcanza los límites de su posición de estiramiento. Siempre con control activo, de forma consciente en la parte concéntrica (cuando vencemos la resistencia) y frenando la resistencia (trabajo excéntrico muscular) hasta el máximo rango posible.

El ejercicio de fuerza que involucre "estiramiento" mejorará la movilidad articular y flexibilidad;  el ejercicio que no involucre "estiramiento" no mejorará (o mantendrá) la movilidad articular. No puede haber estiramiento cuando el ejercicio se realiza a medio rango o rango parcial o cuando no se ofrece resistencia a la musculatura trabajada en un posición de estiramiento de las fibras musculares.

Por todo esto os incordiamos tanto cuando os pedimos llegar hasta el final del recorrido en un ejercicio, donde cuesta más, no es para fastidiaros amigos. También es por ese motivo que no realizamos estiramientos ni antes ni después de nuestras sesiones en Protraining, ya que nos pasamos todo el entrenamiento estirando, eso sí, de forma activa, ahí es donde está la diferencia que marca la  calidad: más eficiencia (no perdemos tiempo en una parte de la sesión especifica de "estiramiento") y, sobre todo, mucha más efectividad y seguridad.






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