¿Integración o aislamiento?

Durante los últimos años se ha puesto de moda no sólo el entrenamiento funcional, sino todo aquel entrenamiento que involucra numerosas articulaciones, aceleraciones, etc. No es malo en absoluto: pensamos que siempre que le demos estímulos al cuerpo es mejor que estar sentados sin hacer ejercicio (siempre que se haga con cierta lógica). El problema surge cuando utilizamos un método como mantra y nos perdemos las ventajas que nos pueden ofrecer, por ejemplo, las máquinas de resistencia variable.

Cuando queremos no sólo mejorar la capacidad contráctil, sino aumentar la hipertrofia muscular o mejorar la resistencia a la fatiga, un entrenamiento en máquinas a velocidades muy lentas puede ser un trabajo muy interesante para cualquier entrenador personal a la hora de trabajar con sus clientes. No sólo los perfiles de resistencia están muy adaptados a la fuerza muscular, sino que las cargas inerciales disminuyen, se puede trabajar en rangos muy acortados, y todas las fibras serán estimuladas con una intensidad máxima sin producir excesivos daños en éstas.

Por lo tanto, en Protraining apostamos por combinar los beneficios de ambos mundos: la mejora específica de una zona con el aprendizaje de nuevas secuencias motoras. Todo para conseguir alcanzar los objetivos con nuestros clientes.






Comparte Nuestro contenido