Las agujetas

A menos que no notemos nuestro cuerpo "cargado" o con dolor al día siguiente de haber entrenado, pensamos que el entrenamiento no ha servido para nada. Por lo general, queremos sentir ese dolor al día siguiente y si duran más de dos o tres días, significará que el entreno ha sido espectacular, que ha valido la pena.

Nos gusta notar al sentarnos, al levantarnos o incluso al andar que nuestros glúteos y piernas en general duelen, por ejemplo. Los chicos, en su gran mayoría, adoran abrir los brazos y notar ese dolor en el pectoral o levantar los brazos y notar lo mismo en el músculo dorsal. En realidad, es una sensación desagradable, pero sacia nuestro ego, nos deja satisfechos. Queremos sentirlo porque asociamos las agujetas a un entrenamiento más productivo: "Bien, tengo agujetas, he entrenado fuerte, conseguiré resultados."

Nada más lejos de la realidad. Cualquier revisión científica actual no establece ninguna relación  entre más agujetas y mejores resultados. Hay que decir que al revés tampoco. Es decir, tenerlas (hasta cierto punto) tampoco se relaciona con un entrenamiento mal realizado. El dolor muscular tardío (DOMS) post entrenamiento es un indicador muy pobre de crecimiento o adaptación muscular.

Puede haber muchos motivos que influyan en la aparición de agujetas. Según algunos autores como Doug McGuff, ese dolor puede producirse después de haber realizado movimientos en los que el músculo se contrae por encima o alrededor de una prominencia ósea. Esto explicaría porqué el día después de realizar sentadillas o zancadas (lunges) somos más susceptibles de sentir dolor en los glúteos, ya que a parte de la participación de estos músculos en los ejercicios comentados, éstos se contraen y se desplazan por encima de la protuberancia del isquion. Una buena analogía culinaria sería coger un filete y restregarlo sobre el canto de una encimera de granito

En definitiva, el dolor no es una medida válida de nada, excepto del dolor. La única manera de determinar si nuestro entrenamiento está siendo efectivo es midiendo nuestra composición corporal (% de grasa y % de masa muscular) y nuestra tabla de entrenamiento (chart), donde veremos si nos hemos hecho más fuertes. Así que huye de los entrenadores o centros de entrenamiento que hacen hincapié en las agujetas o el dolor en general para respaldar la efectividad de su entrenamiento o el camino para conseguir tus objetivos físicos. Hacer un entrenamiento para provocar agujetas lo puede hacer cualquiera, pero hacerlo para que mejores a nivel físico y de salud de forma segura, muy pocos. Fíate más de éstos últimos. 






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